El radón es un gas noble, radiactivo y de origen natural que se produce a partir de la desintegración radiactiva del uranio presente en suelos y rocas. Es invisible, inodoro e insípido, lo que lo hace indetectable para los sentidos humanos.
A continuación se detallan sus características principales y riesgos:
1. Origen y presencia
Procedencia: Se genera de forma continua en la corteza terrestre debido a la cadena de desintegración del radio-226 (producto del uranio).
Acumulación en interiores: Al ser un gas, emana del suelo y puede filtrarse a través de grietas en los cimientos, juntas de construcción o tuberías, acumulándose en concentraciones elevadas dentro de viviendas y edificios.
Zonas de riesgo: Es más común en áreas con suelos graníticos o con alta presencia de minerales de uranio.
2. Riesgos para la salud
Cáncer de pulmón: El radón es la segunda causa principal de cáncer de pulmón después del tabaco, y la primera en personas que nunca han fumado.
Mecanismo de daño: Al respirar, las partículas radiactivas resultantes de la desintegración del radón se depositan en las células que recubren las vías respiratorias, donde pueden dañar el ADN y causar mutaciones cancerígenas.
3. Cómo reducir la exposición
Dado que el radón se infiltra desde el subsuelo, existen medidas para mitigar su presencia en edificios:
Ventilación: Aumentar la renovación del aire en sótanos y plantas bajas.
Sellado: Tapar grietas y juntas en suelos y paredes en contacto con el terreno.
Sistemas de succión: Instalar sistemas de despresurización del suelo para extraer el gas antes de que entre en la edificación.

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